domingo, 9 de junio de 2013

Capítulo 36: El amor de Tom hacia a ti, es una apuesta.

Helen: ¿Qué pasa (tu nombre)?
Tu: -la miras- no lo sé…
Helen: ¿Algún problema con Tom? –haciéndose la tonta-.
Tu: no.
Helen: cariño, tengo 6 años más que tú y no soy tonta.
Tu: -te cae una lágrima-.
Helen: -te abraza- tranquila.
Tu: no me viene la menstruación desde hace que estuve celebrando con Tom el primer año juntos, Helen, no paro de marearme y vomitar, Tom no lo sabe.
Helen: estaba esperando que me lo dijeras… no te preocupes, iremos esta tarde a por un test de embarazo y hacemos la prueba mañana por la mañana, que por la mañana es cuando tiene más seguridad.
Tu: y si… ¿Si estoy embarazada qué?
Helen: nada.
Tu: sí, sí y sí. Tom… Tom es demasiado joven para ser padre.
Helen: ¿Y tú para ser madre? ¿A caso no eres menor que él?
Tu: sí…
Helen: apuesto lo que seas que no abortarías…
Tu: no –empiezas a llorar-.
Helen: -vuelve a abrazarte- tranquila.

De repente sale Bill.

Bill: ¿Qué pasa (tu nombre)? –se sienta a tu lado en el banco-.
Tu: -te separas de Helen y te secas las lagrimas- nada –sonríes-.
Bill: -levanta una ceja-.
Helen: díselo…
Tu: no, no puedo. Es… es su hermano Helen.
Bill: stop, moment, second. ¿Qué pasa aquí?
Tu: -empiezas a llorar otra vez-.
Helen: cree que esta embarazada…
Bill: ¡¿QUÉ?! Digo ¿Qué?
Tu: mierda.
Bill: por eso esas nauseas…
Tu: no, no lo estoy, estoy segura. De verdad Bill, tengo la menstruación y todo…
Bill: ¿segura?
Tu: ¿quiere que te enseñe el tampax?
Bill: no, ecs (tu nombre), que asco.
Tu: -ríes mientras te secas las lagrimas- no estoy embarazada de verdad, pero de esto a Tom nada y a Andreas menos, que se crearán una película ellos dos solos.
Bill: -se lo creyó- verdad, -ríe- voy dentro –sonríe se levanta y se va-.
Helen: que inocente ¿no?
Tu: es Bill…
Helen: bueno, sí…

Llegó la tarde, se fuisteis a una farmacia a comprar un teste de embarazo, Helen lo compró, después volvisteis a la casa y escondiste el test en tu armario para que Tom ni nadie lo encontrara, después bajáis abajo, os sentáis en el sofá con los demás y os quedáis ahí…

Tom: -te tenía abrazada, te dice al oído susurrando- ¿estás bien amor?
Tu: -asientes con la cabeza, seria-.
Tom: -te da un beso en la cabeza-.

Tom sabia que algo pasaba, pero prefirió dejar el tema.
Así llego la noche, y el día siguiente por la mañana. Tú te despertaste y estabas con Helen en la habitación de invitados porque ella muchas veces se quedaba allí a pasar las noches, porque entre ella y Andreas había algo que no querían admitir.

Helen: ¿Te lo vas a hacer?
Tu: sí…
Helen: adelante –señala la puerta del baño-.

Tú entras al baño, y te haces la prueba. Llevabas en el cuarto de baño como un cuarto de hora.

Helen: ¿(tu nombre)?
Tu: -sales del baño, llorando y te sientas en la cama-.
Helen: -se sienta a tu lado y te abraza- tranquila.
Tu: Helen ¿Qué coño voy a hacer?
Helen: afrontarlo.
Tu: ¿Afrontarlo? No puedo, no puedo hacerle esto, es muy joven, tiene una carrera por delante aun.
Helen: de esto hablamos ayer (tu nombre).
Tu: … está bien se lo diré –no pensabas decírselo-.
Helen: ¿Cuándo?
Tu: cuando yo asuma que dentro de aquí –señalas tu vientre- hay algo que esta creciendo.
Helen: pero hazlo.
Tu: sí –dices aun con algunas lágrimas resbalando por tus mejillas-.
Helen: todo saldrá bien…
Tu: oye, y tu con mi primo ¿Qué?
Helen: -se pone roja- que cambio tan brusco de tema.
Tu: -ríes-.
Helen: el otro día me dijo que le gustaba…
Tu: -abres la boca haciendo una O perfecta- y no me lo dice a mi, ya le vale.
Helen: -ríe- la cosa es que yo le dije que también me gustaba…
Tu: ¿Y..?
Helen: somos novios
Tu: ¿¡QUÉ!? –la miraste llena de felicidad, y de tristeza-.
Helen: sí…
Tu: ¿somos como primas o algo así?
Helen: ni idea –ríe- pero te considero una hermana, así que…
Tu: -sonríes y la abrazas-.
Helen: ¿Por qué no usasteis el trocito de plástico, (tu nombre)?
Tu: no lo sé, Helen… no lo sé.
Helen: bueno, tú sabes que siempre estaré aquí  ¿eh?
Tu: -sonríes-.

Después enteráis a la casa porque hacia frio, Helen va al salón un momento y tú subes a tu habitación, y ahí esta quien esta…

Tu: mierda –susurras-.
Tom: hey (tu nombre) –sonríe-.
Tu: -intentas sonreír en un intento fallido-.
Tom: -se acerca a ti y te coge la cara con las dos manos- ¿Qué pasa?
Tu: nada..
Tom: últimamente estas rara…
Tu: ¿yo? No…
Tom: ¿Segura?
Tu: sí.
Tom: … no te creo.
Tu: te lo juro –dices moviendo tus manos-.
Tom: no jures, no es verdad mi amor…
Tu: -cierras los ojos y los abres- ¿Qué quieres? ¿Te bailo unas sevillanas?
Tom: -aparta la mirada de ti- joder, (tu nombre), no.

De repente tú móvil empieza a sonar…

Tu: -respondes- ¿Quién?
X: ¿(tu nombre)?
Tu: sí, ¿Quién es?
X: soy Marta.
Tu: ¿Marta? –se te cambia la cara-.
Marta: sí.
Tu: ¿Qué quieres?
Marta: em… a ver… tengo que confesarte algo.
Tu: ¿el qué?
Marta: el amor de Tom hacia a ti, es una apuesta.
Tu: ¿Qué? –la cara se te pone pálida-.
Marta: sí, así es. Cuando tú me pillaste besándome con él, él iba borracho y me lo dijo, hizo una apuesta con Georg cuando tú llegaste de España.
Tu: no mientas, guarra.
Marta: lo tengo grabado… ¿quieres oírlo?
Tu: YA. –gritas-.
Marta: muy bien, escucha, ah y si estas con Tom, pon el altavoz.

De repente están TODOS en vuestra habitación, Tom te miraba incrédulo, los chicos callados, y empieza la grabación, que Marta había grabado cuando paso lo del beso, el móvil estaba en altavoz y todos estaban escuchando la confesión de Tom.

Tu: -te caían las lagrimas-.
Tom: -te miraba- (tu nombre) no de verdad, tiene explicación, Georg lo sabe, él lo sabe.
Tu: -tiras el teléfono al suelo y con tus ojos llenos de lagrimas miras a Tom- ¿Una apuesta? ¿Así que toda esta mierda es por 150€?
Tom: ¡No! Te lo juro, no, no, no… tiene explicación, de verdad.
Tu: ¿Qué explicación? ¿Qué me has utilizado por 150€ de mierda? Tú sabias por lo que yo pase, tú lo sabias Tom… lo sabias. –llorabas-.
Andreas: yo te mato cabrón –hace el intento de moverse del sitio pero lo cogen entre Georg y Gustav-.
Helen: Andreas, basta.
Tom: (tu nombre)…
Tu: -lo miras aun llorando, y te vas de ahí-.
Tom: (tu nombre) –susurra tu nombre, mientras una lagrima le cae por la mejilla y se deja caer al suelo-.
Andreas: ¡CABRÓN TE LO ADVERTÍ! TE LO DIJE GILIPOLLAS, ESTAS MUERTO PARA MI ¿OYES? ¡MUERTO!
Georg y Gustav sacan a Andreas de la habitación a la fuerza, Helen se va detrás. Bill se acerca a Tom y se agacha.

Bill: Tom…
Tom: -no decía nada-.
Bill: Tom, creo que debes explicaciones, hermano.
Tom: la explicación es absurda Bill, ¿Quién la va a creer?
Bill: si la apuesta la hiciste con Georg, ¿por qué nunca dijo nada?
Tom: -niega con la cabeza- no lo sé… Bill yo empecé esto con una apuesta, lo sé, lo reconozco, pero yo no hubiese seguido con ella sabiendo lo que ha pasado por 150€ ¿Sabes? No soy mala persona. Y después me enamoré de ella, pero decidí no decir nada, no me acuerdo bien por qué, y Georg ni si quiera me pregunte, entonces yo di el tema como zanjado… no soy tan malo, Bill –le vuelve a caer otra lagrima-.
Bill: -se creía totalmente a su hermano- lo sé Tom, sé que no eres malo y lo sé de sobras. Sé como eras y como eres y te creo de sobras, de verdad… pero ella no... no te va a creer tan fácilmente. Ni ella, ni nadie..
Tom: -lo mira- Bill, no quiero perderla.
Bill: lo sé…

Gustav, Georg y Helen estaban en el salón intentado tranquilizar a Andreas, que era misión imposible, y mientras tú te fuiste de la casa. Empezaste a caminar sin rumbo, con una chaqueta con capucha, la cual llevabas puesta, de repente se paran dos personas en frente tuyo, tú ibas mirando al suelo, intentas esquivarlas pero ellas van para el mismo lado que tú, pensaste que era de esas cosas tontas que pasan que uno quiere ir hacia un lado y el otro hacia el otro, y los miraste para pedirles disculpas, y al levantar la cabeza, tú boca forma una O perfecta y te pones pálida.

Tu: …
X: ¿No te atreviste a llamarme ni una sola vez desde que te fuiste de España?
Tu: Cristian –fue la única palabras, pero le acompañaba… Marta-.
Cristian: el mismo, cacho de puta.
Tu: ¿Qué coño haces aquí pedazo de hijo de puta?
Cristian: ¿Cómo que hijo de puta? No, no, no (Tu nombre), no te equivoques.
Tu: es lo que eres, y tú –mirando a Marta- una maldita zorra.
Marta: que penita… ¿Qué pasa? ¿Estas triste porque todo con Tom fue una mentira?
Tu: -sin pensarlo dos veces te tiraste encima suyo a pegarle, y le pegaste un puñetazo en el ojo-.
Marta: -grita-.
Cristian: -te da un golpe en la cabeza y te mete en el coche-.

Cuando te despiertas estas en ¿una casa? Miras por la ventana ¿el bosque? Miras a tu alrededor ¿todo asqueroso? Sí. ¿Dónde estaban los chicos? De repente entra alguien a la habitación. Es Cristian.

Tu: -ni si quiera lo miras-.
Cristian: Confortable el sitio ¿verdad?
Tu: -no dices nada-.
Cristian: ay (tu nombre), (tu nombre)…
Tu: …
Cristian: ¿no vas a decir nada?
Tu: …
Cristian: -te pega una hostia, haciéndote sangrar el labio- así puedo estar hasta que hables, no tengo problema alguno.
Tu: …
Cristian: ¿quieres otra?
Tu: …
Cristian: -te pega otro guantazo en la cara- cuando estés dispuesta a hablar, me lo dices, te daré de comer.

Él sale de la habitación, tú te quedas ahí.
Mientras en la casa, ya era de noche, habías salido de la casa a las 12am , y eran las 11pm y no habías vuelto, los chicos habían llamado a la policía ya que llamaban a tu móvil y no contestabas. La policía te había empezado a buscar, aunque era difícil porque no tenían nadie ningún indicio de donde podías estar.

Los chicos, menos Tom, estaban en el salón, todos estaban preocupados, Tom estaba en vuestra habitación, sentado en tu lado de la cama.

*narra Tom*

Llevas 9horas por ahí mi amor, no sé que hacer, no sé que pensar, ni si quiera sé que esta haciendo la policía… presiento que algo malo te a pasado, sé que en tu cabeza me estas escuchando, lo sé, tranquila, te estoy esperando aquí, amor. Ven rápido, porfavor… sólo ven rápido.

Narrador externo.

De repente un policía entra en la casa y les comenta a los chicos que no pueden seguir buscándote ya que es muy tarde y ni si quiera tienen pistas… mañana será otro día, dijo uno de ellos.

Bill: le pago lo que haga falta, pero porfavor, no paren de buscarla.
Policía: señor, lo siento. No podemos hacer nada. Mañana buscaremos testigos…

Al final los policías se fueron, los chicos se quedaron en la casa, y Tom ahora estaba abajo. Al día siguiente por la mañana estaban todos en el salón otra vez, llevabas casi 24 horas desaparecida.

Helen: donde estará…
Georg: quien sabe… ¿pero quién querría hacerle algo malo a (tu nombre)? No conoce a nadie aquí…
Helen: excepto a Marta.
Gustav: sólo se me ocurre una persona y es demasiado, por no decir imposible, que haya sido ella, pues esta a bastantes km.
Andreas: Cristian.
Helen: Marta conocía a gente de España, y creo recordar que no era gente de fiar… era de uno de esos barrios asquerosos.
Tom: -mira a Helen- ¿Cómo?
Helen: sí… ella a veces iba allí.
Tom: ¿Cómo se llamaba ese barrio?
Helen: uhm… (nombre del barrio).
Tom: -mira a Andreas- ¿¡Como se llamaba el puto barrio de (tu nombre)!?
Andreas: así.

De repente entra un policía.

Policía: hemos interrogado a bastante gente de la zona, y hemos enseñado fotos de (tu nombre), unos decían que la habían visto paseando con una capucha puesta, y otros nos dijeron que la vieron pero no se acuerdan de nada más.
Tom: ¿Así que nada?
Policía: -mira a Tom- otro nos dijo que al salir de la casa la vio hablando con un chico y con una chica, por la zona donde las casas son de turistas y hay muy pocas habitadas.
Andreas: ¿¡Y eso no tiene cámaras!?
Policía: claro, y aquí os traigo el vídeo.

Os muestra el vídeo.

Helen: ¡Es Marta!
Andreas: ese… es… el hijo de puta de Cristian.
Tom: ¿¡QUÉ!?
Policía: cálmese señor.
De repente ven como te tiras sobre Marta y Cristian te pega, metiéndote en el coche.
Tom: ¡HIJO DE PUTA! ¡HIJO DE PUTA! ¡HIJO DE PUTA! –estaba que mataba a alguien-.
Helen: Marta tiene algunas fotos con ese tío, de cuando va a España.

Le explicáis todo lo que sabéis a la policía, y ella os pregunta si llevas el móvil encima. Ellos dicen que sí, y le tenéis que dar el número y así poder localizarte.
Llega la tarde y Tom estaba en vuestra habitación otra vez…

*Narra Tom*

Amor… te han secuestrado. El hijo de puta ese te a encontrado, están rastreando todo lo que pueden, quiero ir a buscarte pero no me dejan… Llevas –mira el reloj- 24 horas por ahí… te fuiste cabreada por un mal entendido, te amo mi (tu nombre), mi niña, mi princesa, mi todo, te amo… vuelve pronto…

De repente escucho que tocan a la puerta.

Tom: pasa.
Me giro y veo a Helen entrar en la habitación. Vuelvo a girarme mirando la foto que tengo de ella y yo entre mis manos. Helen viene y se sienta a mi lado.
Helen: -mira la foto- es guapa ¿eh?
Tom: es preciosa…
Helen: han descubierto que (tu nombre) llevaba el móvil, le siguen el rastro desde ahí, pronto estará aquí –le sonríe a Tom-.
Tom: -una espina de felicidad le vino a su cuerpo- pero vete a saber lo que le esta haciendo ese gilipollas –apretaba los puños con fuerza, de rabia-.
Helen: … Tom, creo que… no soy la persona indicada para decirte esto pero… (tu nombre)…
Tom: -mira a Helen- ¿¡(tu nombre) qué!?
Helen: esta embarazada.
Tom: ¿¡ QUÉ!?
Helen: -asiente la cabeza mientras le caen algunas lagrimas-.
Tom: no, no, no –se le llenan los ojos de lágrimas- ¿¡DESDE CUANDO!? ¿CUÁNDO HELEN? ¿CUÁNDO?
Helen: Tom cálmate…
Tom: ¿QUÉ ME CALME? NO PUEDO CALMARME.


De repente entra Bill en la habitación…

lunes, 6 de mayo de 2013

Capítulo 35: de aquí al doble infinito y donde sea.


Tom: -sabía que no te gustaba tu cuerpo, él ya estaba en bañador- eres preciosa, no te avergüences de ti.
Tu: -vas hacia él y lo abrazas fuerte, sus brazos, su cuerpo, todo él… te hacían sentirte muy protegida-.
Tom: -te corresponde el abrazo- de verdad amor –te da un beso en la cabeza, y de repente te coge como a una princesa y te lleva al jacuzzy-.

Una vez dentro, os sentáis, y tú te pones encima de Tom.

Tom: -levanta las cejas- ¿y esto?
Tu: ¿no puedo sentarme encima de ti?
Tom: por supuesto que puedes.
Tu: -sonríes y le besas, te separas unos milímetros de su boca- te amo –vuelves a besarle-
Tom: y yo a ti –mientras te besa-.

Tom y tú os besabais muy apasionadamente, el agua os sobrara, ya que empezó a arder, pero tú y Tom seguíais, ignorando el agua y el calor, besándoos, acariciándoos. De repente notaste la erección de Tom, la cual hizo que gimieras bajito, Tom sonríe, con un mano empiezas a masajearle la gran erección que iba “abultándose” lentamente, el soltaba pequeños gemidos, dejaste de besarlo, y te deslizaste por sus piernas, sacándole el bañador y dejando su erección al descubierto, inclinándote hasta su amigo ya muy en potencia, Tom hecho la pelvis hacia arriba, y tú metiste a su amigo en tu boca, con tus labios tapaste tus dientes y la chupabas con fuerza, mientras la mantenías con las dos manos, Tom tenía la cabeza hacia atrás y gemía cuando acabaste subiste a su boca y lo besaste, Tom hizo un movimiento quedando tú abajo, sentada con las piernas estiradas flotando en el agua, él te besaba, a cada momento te decía que te amaba, empezó a darte besos por el cuello, mientras te quitaba la parte de arriba del bikini, te besa los pechos, los toca, los saborea, después de un rato haciendo esto, sigue bajando por tu abdomen dando pequeños besitos hasta llegar a tu sexo, te quita la parte de abajo del bikini y empieza a masajear tu sexo con una mano, pasando por tu clítoris varias veces, haciendo que tu gimieras, sube a tu boca, sin dejar de masajearte y te besa “no sabes todo lo que me gusta verte así, (tu nombre)” dice con voz sensual y de repente mete un dedo dentro de tu vagina, haciendo que pegarás un gran gemido, luego introdujo dos más, tú gemías como loca, agarrándote a los borde del jaccuzy, inclinado tu pelvis hacia arriba, de repente dejas de sentir los dedos de Tom y ves que se posiciona encima de ti, cierras de ojos y lo sientes dentro tuyo, gimes, Tom iba aumentando la velocidad a medida que pasaba el tiempo, tú no parabas de gemir, y él tampoco, aunque un poco menos que tú, la verdad es que eras un poco escandalosa en ese aspecto. Después de un rato tu llegas a tu clímax rompiéndote en cien mil pedacitos en un orgasmo, y a los pocos segundos llega él y se deja caer encima de ti.
Cuando recobráis un poco vuestra respiración…

Tom: no ha sido como siempre… ha sido –interrumpen-.
Tu: especial –mientras le acaricias la cabeza-.
Tom: te amo
Tu: yo te amo más –ríes-.
Tom: no, yo mucho más.
Tu: ¿Seguro?
Tom: sí, ¿no recuerdas? Te amo de aquí al doble infinito.
Tu: oh sí, el infinito creado por Tom Kaulitz… -ríes-.
Tom: -te besa en los labios saliendo de ti-.
Tu: -sonríes-.
Tom: ¿nos duchamos?
Tu: claro.

Tú y Tom vais a la duchar, sin hacer nada esta vez, y cuando salís os volvéis a poner la ropa con la que habíais venido, volvéis al salón y os sentáis en el sofá. Tom se saca una cajita del bolsillo.

Tom: ten –sonríe mientras te extiende la mano para que cojas la cajita roja de terciopelo-.
Tu: Tom no hacia falta…
Tom: ábrela.
Tú abres la caja, y ves un anillo muy bonito, este:













Tenía grabado por dentro “te quiero de aquí al doble infinito –Tom”. También tenía un pequeño diamante en el corazón… ¡Diamante! ¿Tom se había vuelto loco?

Tu: Tom… -lo miras- no sé que decir… es precioso –lo besas-.
Tom: -sonríe- ¿te gusta?
Tu: me encanta.
Tom: me alegro –no paraba de sonreír- ten, abre este –sonríe mientras te pasa otra cajita-.
Tu coges la caja y te encuentras este collar (el último par e la foto):
















Tú miras los dos colgantes, la verdad no sabías que significaban bien, bien…

Tom: -ríe al ver tu cara- te explico mejor ¿no?
Tu: si porfavor –ríes-.
Tom: -sonríe- la llave, es para ti, y el corazón para mi. Este corazón representa el mío, y tú tienes las llave para abrirlo, porque es tuyo.
Tu: -lo miras, lo besas- te amo, te amo, te amo *-*
Tom: -sonríe y te besa-.
Tu: bueno, pues no te creas que eres el único aquí con regalo.
Tom: ¿Cómo? ¿No habrás comprado nada? –te mira-.
Tu: -te levantas  vas a tu bolso colgado junto a tu chaqueta en el perchero de al lado de la puerta y vuelves al sofá (los regalos los he cambiado respecto al capitulo anterior) te sientas-.
Tom: no (tu nombre).
Tu: si Tom –le entregas una cajita-.
Tom: no… no puedo aceptarlo…
Tu: Tom, me mantienes, acéptalo.
Tom: -coge la caja y la abre-.

De repente se encuentra con una pulsera de chico, de cuero y plata (pero lo de plata era plano) así:
















Donde ponía grabado “Gracias por todo, tu amor es mi felicidad –Ana”.

Tom: -te mira-.
Tu: sé que no te gusta llevar cosas que se vean mucho, y pensé que esta te podría gustar…puedes cambiar el modelo si quieres.
Tom: ¿Cambiarlo? Ni de coña, es muy bonita… y la frase… me encanta, de verdad –te sonríe- ¿me la pones?
Tu: claro –sonríes y le pone la pulsera (tu collar y tu anillo ya estaban puestos)- pero eso no es todo…
Tom: ¿Ahí más? (tu nombre)…
Tu: esto tiene más valor sentimental que todo el dinero el mundo –le pasas una cajita-.
Tom: -la abre-.

En ella había un collar del que colgaba una estrella, tú tenias otros igual, y Tom te había preguntado en más de una ocasión que qué significaba. Era este collar:














Tom: es igual al tuyo… -mira y lo llevabas puesto-.
Tu: mi padre solía decir que en la vida, siempre tienes que tener una estrella, esa estrella debe ser la persona a la que tú estés seguro de que estarás con ella siempre, que es tu verdadero amor. Él decía que el amor es la fuerza más grande que mueve el mundo y que esa persona “estrella” es la que te ilumina, la que te guía, con la que irás junto al camino con ella. A Me la regalo y me dijo “(tu nombre), cuando este segura de la persona que quieres al lado en tu vida, a la que ames sobre todo, debes regalarle esta estrella, para que así os de suerte a los dos, os ilumine a los dos y os ayude en el camino, tú debes quedarte está estrella, y colgártela, y esta otra, se la darás a espera persona especial, pero recuerda que solo hay una estrella, asegúrate de que la persona a la que se la das, sea la persona correcta”. Tú eres esa persona, estoy tan seguro de ello, que te regalo la estrella.
Tom: -te miraba atónito- (tu nombres)… ¿Estas segura?
Tu: completamente.
Tom: es algo con mucho valor para ti, (tu nombre)…
Tu: Tom, le has vuelto a dar esperanza a mi vida, y la estrella es tuya –sonríes-.
Tom: -te abraza- gracias.
Tu: -se te cae una lagrima, al haber recordado a tú padre-.
Tom: -se separa y te la seca con su pulgar- seremos felices, de aquí al doble infinito y donde sea. Porque nos amamos, y eso es la potencia que mueve al mundo. –se pone la cadena- ¿me queda bien?
Tu: perfecta –sonríes-.
Tom: -toca tu barbilla con su pulgar y sonríe- te amo –sonríe y te besa-.
Tu: -le sigues el beso- y yo a ti.

Tom: ¿y tu estrella? ¿Dónde está?
Tu: -ríes- nunca la llevo puesta.
Tom: ¿Por qué?
Tu: no había encontrado a mi estrella.
Tom: ¿ahora te la pondrás?
Tu: -vas a tu bolso y sacas de ahí una cajita, vuelves al sofá-¿Tú qué crees? –abres la caja y ahí estaba tu estrella-.
Tom: -sonríe-.
Tu: ahora ya me la puedo poner.
Tom: -sonríe-.
Tu: -bostezas-.
Tom: ¿tienes sueño?
Tu: un poquito…
Tom: ¿Vamos a dormir?
Tu: pero… es pronto ¿no?
Tom: no lo sé –ríe-.
Tu: -sonríes-.
Tom: ¿Por qué sonríes?
Tu: por qué me gusta tu sonrisa…
Tom: -te abraza- te amo.
Tu: yo más a ti…

Os quedáis un ratito abrazados y tu te duermes, Tom se da cuenta, te coge y te lleva a la cama, ahí te tumba y te tapa y el después se desviste y se pone a tu lado, se queda mirándote hasta que se duerme.

(…)

Ya han pasado dos meses desde que tú y Tom hicisteis un año, últimamente te sentías muy mareada y con nauseas pero no le dabas importancia.
Te acababas de despertar, fuiste a la ducha, te arreglaste y bajaste abajo, ahí estaban los chicos desayunando, incluyendo a Georg y a Gustav y a Helen.

Tu: hola –sonríes-.
Ellos: hola (tu nombre) –sonríen-.
Tú te sientas en la mesa y empiezas a desayunar… de repente te entran nauseeas y te levantas y corres hacia el baño. Todos se miran raro, Tom se levanta y va detrás de ti.

Tú en el baño estabas vomitando, Tom entra y te estabas lavando la boca…

Tom: amor ¿Qué pasa?
Tu: no lo sé, me han entrado ganas de vomitar así de repente, no es nada.
Tom: tienes mala cara.
Tu: -te miras en el espejo, y la verdad que sí, que la tenias- no, yo me veo como siempre –lo miras- ¿no crees?
Tom: supongo… volvamos a la cocina.

Volvéis a la cocina.

Andreas: (tu nombre) ¿Qué ocurre?
Tu: nada, solo que me entraron nauseas.
Andreas: tienes mala cara.
Tom: yo también se lo he dicho…
Tu: no, yo no me veo mala cara.
Helen: -te mira-.
Tu: -la miras-.
Helen: -moviendo únicamente los labios- luego hablamos.
Tu: -asientes muy seria y vuelves a sentarte a la mesa sin comer nada-.
Tom: -te mira preocupado-.
Cuando termináis de desayunar tú y Helen vais al jardín, era invierno y estaba nevado, os sentáis en un banquito que había debajo de un toldo.

Helen: ¿Qué pasa (tu nombre)?
Tu: -la miras- no lo sé…
Helen: ¿Algún problema con Tom? –haciéndose la tonta-.
Tu: no.
Helen: cariño, tengo 6 años más que tú y no soy tonta.
Tu: -te cae una lágrima-.


Bueno, aquí tenéis otro :) lo siento muchisímo por tardar tanto tiempo en su subir... Espero que todo os vaya genial am

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jueves, 7 de febrero de 2013

Capítulo 34: llevo tu nombre tatuado en mi piel.


Así pasasteis unas dos horas más o menos y después os fuisteis a dormir, ya que mañana por la tarde irías con Tom y Bill a hacerte el tattoo.
Al día siguiente os levantasteis y desayunasteis, había nevado toda la noche así que estaba todo lleno de nieve… estabais en la cocina y Andreas te pide hablar un momento… salís y vais al salón.

Tu: ¿dime?
Andreas: sólo quiero decirte que… (tu nombre) tienes 18 años (ya había pasado tu cumpleaños), te queda una vida por delante, yo sé que puedes amar mucho a Tom ahora, pero puede que de aquí un tiempo, pase algo y lo dejéis, ¿Qué sentido tendría llevar vuestros nombres tatuados?
Tom estaba escuchando toda la conversación.
Tu: -miras a Andreas- ¿Ahora me dices eso? ¿Ahora? ¿Cuándo he demostrado que si, tendré 18 años y él será 6 años mayor que yo, cometerá errores, tendrá muchos defectos, pues no te voy a decir que no, porque las personas no somos perfectas pero Tom para mi es perfecto, con sus errores, con su edad, y con sus imperfecciones, le amo Andreas, y tú lo sabes, así que estoy segura de esto, si hacia falta me tatuaba Tom en la frente en mayúsculas bien grande.
Andreas: sólo digo, que si te lo haces, no te arrepientas.
Tu: si me lo hago es porque estoy segura de esto, y no quiero otra cosa, lo sabes.
Andreas: perfectamente.
Tu: -ríes- ¿No quieres verme sufrir mientras me pinchan con 100 agujas a la vez tinta en la piel?
Andreas: no, mejor me quedo aquí, que afuera hace frío.
Tu: rectifica: mejor me quedo aquí, que esta Helen.
Andreas: - se pone un poco rojo-.
Tu: -ríes- te sonrojas y todo.

Entra Tom…

Tom: bueno amor ¿Vamos? –sonríe-.
Tu: claro.
Tom: al final Bill no vendrá, porque se encuentra mal…
Tu: ¿Ah si? ¿Qué le pasa?
Tom: no sé, dice que le duele el estomago, supongo que algo le habrá sentado mal del desayuno…
Tu: ah… bueno voy a buscar el bolso y ahora bajo.
Tom: vale –sonríe-.

Te levantas y cuando pasas por al lado de Tom le das un beso, subes arriba coges el bolso y vas a la habitación de Bill.

Tu: -tocas la puerta y abres un poquito- ¿Se puede?
Bill: claro, pasa –sonríe-.
Tu: -entras y vas hacia la cama- ¿Qué te pasa Billo (pronunciado Bilo)?
Bill: ¿Billo? –ríe a carcajada limpia-.
Tu: sí, Billo, mola mucho –ríes-.
Bill: pues que me encuentro mal, no sé algo me habrá sentado mal…
Tu: seguramente, bueno me voy que Tom me espera abajo.
Bill: siento no poder ir.
Tu: no, no te preocupes Billo, seguro que Tom está ahí cogiéndome la mano.
Bill: de eso estoy seguro –sonríe-.
Tu: -sonríes- mejórate.
Bill: gracias –sonríes-.

Tú bajas abajo y ahí estaba Tom esperándote.

Tom: ¿Vamos?
Tu: claro –sonríes-.

Os despedís de los chicos y de Helen y os vais a montar al coche para ir al centro comercial… en el coche.

Tu: Tom… ¿Estás seguro?
Tom: más que nunca ¿por qué?
Tu: tus fans…
Tom: no te preocupes por eso –sonríe- ¿Tú estas segura?
Tu: por supuesto.

Cuando llegáis al centro comercial, ibais andando hacia la tienda pero tú te sentiste observada.

Tu: -miraste hacia todos los lados-.
Tom: ¿Qué pasa? –él iba con unas gafas de sol y una gorra, ibais cogidos de la mano.
Tu: nada –sonríes-.
Tom: ¿Segura?
Tu: sí, ¡Mira ahí esta la tienda! –la señalas-.
Tom: aquí se hizo los tattoos Bill.
Tu: ¿Ah si?
Tom: sí…

Tom y tú entráis a la tienda, y ya habíais pedido hora previamente, es decir ayer cuando llegaste a casa y hablaste con Tom llamaste. Así que entrasteis y el que primero se lo haría sería Tom. Se sentó en la silla y tú en una silla a su lado y empezaron a hacerle el tattoo a Tom.
En otra parte del centro comercial…

Chico: ¿Ese era el tal Tom que me comentaste?
Chica: sí, es ese.
Chico: y tu quieres estar con el ¿no?
Chica: sí, pero esta con ella…
Chico: ¿Cuánto llevan juntos?
Chica: no lo sé, pero mas de 7 meses seguro.
Chico: ¿Sabes que se van a hacer?
Chica: que va, no soy una fuente directa ¿sabes

Donde tu y Tom, terminaron el tattoo de Tom, quedo muy bien ponía (tu nombre) debajo del símbolo, ahora era tu turno, te sentaste en la silla, y el tatuador se fue a coger otro material esterilizado. Tú estabas asustada no, lo siguiente.

Tom: -te enseña el tattoo- mira, llevo tu nombre tatuado en mi piel –te sonríe-.
Tu: -sonríes- yo ahora llevaré el tuyo –frunces el ceño al pensar que una gran cantidad de agujas estaban a punto de atravesarte la piel para ponerle color-.
Tom: ¿Qué pasa?
Tu: tengo un miedo, que no lo sabes tú bien –ríes nerviosa-.
Tom: ¿tienes miedo? –sorprendido-.
Tu: si… ¿por? –lo miras-.
Tom: nunca has tenido miedo…
Tu: sí, una vez.
Tom: ¿Cuál?
Tu: cuando estuve a punto de perderte por culpa de Marta.

Llega el tatuador,  se sienta en el taburete, al lado de tu brazo izquierdo-.

Tatuador: ¿Preparada?
Tu: uhmm…
Tatuador: -ríe- no pasa nada, al principio notarás un dolor intenso, pero se calmará rápido.
Tom: -te miraba extrañado por lo último que le habías dicho-.

El tatuador empieza a tatuarte y tu haces una mueca de dolor.

Tom: ¿estás bien? –te susurra-.
Tu: -asientes con la cabeza-.
Tom: -te tenia de la mano-.
Tu: duele un poquito ¿eh?
Tatuador: -ríe sin parar de tatuarte- enseguida termino ¿sois novios no?
Tom: sí.
Tatuador: ¿son vuestros nombres los que lleváis tatuados verdad?
Tom: sí –sonríe-.
Tatuador: me llamo Sergio, no lo había dicho, perdón. Y bueno esto es una muestra de amor muy grande… tatuarse el nombre de la persona a la que quieres es una señal de amor muy grande por parte de los dos.
Tom: -solo sonríe-.
Sergio: terminado –aparta la máquina de ti y se quita la mascarilla- no ha dolido tanto ¿a qué no?
Tu: no –sonríes mirándote el tatuaje aun rojo-.

Después vais a pagar, Sergio os da saludos para Bill y una pomada para que os curéis el tatuaje, y os vais al coche, de camino a casa…

Tom: ya lo tenemos.
Tu: sí –le sonríes-.
Tom: ¿Te arrepentirás?
Tu: jamás, ¿Y tú?
Tom: nunca. –Te mira, se inclina y te da un suave beso en los labios, después vuelve sus ojos a la carretera y conducís hasta casa-.

Cuando llegáis bajáis del coche y entráis, estaban todos en el salón, incluso Bill.

Ellos: hola –sonríen-.
Vosotros: hola –sonreís-.
Bill: a ver esos tattoos –dice desesperado por verlos-.
Tu: -muestras la mano-.
Tom: -hace lo mismo que tú-.
Bill: oh dios, son perfectos.
Helen: están muy chulos –sonríe-.
Bill: juntar los brazos, que os hago una fotos –sonríe con el móvil en la mano y la cámara preparada-.

Tu y Tom juntáis los brazos y Bill os hecha la foto. Os la enseña.

Tu: me la pasas por whatsapp ¿vale? –sonríes-.
Bill: claro –sonríes-.
Georg: ¿Y no duele?
Tom: no –ríe-.
Andreas: ¿Y a ti (tu nombre)? ¿No te ha dolido?
Tu: un poquito, pero no mucho.

Os quedáis ahí un rato más hablando y riendo.

(…)

Pasó una semana, tú y Tom hacíais 1 año de novios.


Tu: -despiertas y ves a Tom mirándote, sonríes-.
Tom: buenos días –sonríe-.
Tu: ¿sabes que día es hoy?
Tom: claro, como olvidarlo, este año ha sido… maravilloso –sonríe pensando en todo lo ocurrido-.
Tu: gracias, por volver a hacerme creer en el amor, muchas gracias –te abrazas a él y te cae una lagrima-.
Tom: oh, (tu nombre), no hay que dar las gracias. Ha sido todo un placer –te abraza fuerte-.
Tu: ¿Vamos a desayunar?
Tom: claro –sonríe-.

Os levantáis, os ducháis, vestís y bajáis abajo, en la cocina había todo un desayuno romántico.

Tu: -entras a la cocina y sonríes- ¿Y esto?
Tom: -lee una nota:

“Tom, disfruta de tu desayuno con (tu nombre),
hoy hacéis un año y se perfectamente
que no lo has olvidado.
no hay nadie en la casa, todos hemos
ido a comprar.
-Bill “

Tom: -sonríe y deja sobre la mesa la nota, riendo- este Bill…
Tu: ¿A sido Bill?
Tom: sí, no se le escapa una a este chaval.
Tu: ya veo –ríes-.
Tom: ¿Desayunamos?
Tu: claro, esto tiene muy buena pinta.

Os sentáis en la mesa y empezáis a comer, todo estaba delicioso, la verdad es que Bill no era tan malo cocinando, pero hay que tener en mente que también estuvo Helen para ayudarle.
Cuando acabáis de desayunar llegan los chicos y Helen, van a la cocina y os ven ahí sentados hablando. Se sientan y empezáis a hablar con ellos también.

Llegó la tarde, Tom te llevaría a cenar, tú estabas en tu habitación con Helen, ella estaba sentada en la cama y tu mirando que ponerte.

Helen: todo te queda bien (tu nombre).
Tu: eso desgraciadamente es mentira…
Helen: ¿Cómo que no? Si que te queda bien, todo.
Tu: no lo creo.
Helen: -ríe- algún día sabrás valorarte, o eso espero.
Tu: alomejor, algún día… 
Helen: ¿Dónde iras a cenar con Tom?
Tu: ni idea, él lo sabe, no me quiere decir nada.
Helen: seguro que te sorprende…
Tu: estoy segura de ello –ríes- mira que le he comprado –le pasas una bolsa en la que había una cajita- ya que soy una mantenida en esta casa, y Tom no quiere que trabaje, le he comprado eso.

Tú te vas a duchar y Helen saca el regalo y lo mira sorprendida. Cuando sales de la ducha envuelta en una toalla.

Tu: ¿Te gusta?
Helen: (tu nombre)… es… precioso.
Tu: ¿Si? –sonríes-.
El regalo constaba de 2 partes, una era unos colgantes muy bonitos de plata, donde ponía vuestro nombre y la fecha en la que empezasteis, otro era como una piedra con una foto tuya y de él tallada a la perfección en esta.
Helen: sííí, me encanta.
Tu: -sonríes, y le enseñas un vestido a Helen- ¿Te gusta este?
Helen: ¡Claro!

Tú acabas de arreglarte, mientras hablabas con Helen te maquillabas y te peinabas, cuando terminasteis bajasteis abajo, y ahí estaban todos los chicos, incluido Tom… pero no Bill.

Georg: oh (tu nombre), que guapa –sonríe-
Tú ibas con un vestido corto un poco más arriba de las rodillas, así:
 

(con unos tacones cerrados)
Tu: -sonríes- gracias.
Tom se levanta…
Tom: ¿Vamos?
Tu: claro –sonríes-.

Tú y Tom salís de la casa y vais a su Audi R8, os montáis y Tom te da un beso.

Tom: estas preciosa ¿sabias?
Tu: -te ruborizas un poco- gracias.
Tom: -te acaricia la majilla con la parte de arriba de sus nudillo y te da un pequeño beso-.
Tu: te amo.
Tom: yo también te amo.
Tom empieza a conducir.
Tu: ¿Dónde vamos?
Tom: a un sitio que conoces bien.
Tu: ¿Cómo, cómo?
Tom: -ríe- ¿Te suena “vamos al centro comercial”?
Tu: -ríes-.

Cuando pasó un rato más llegasteis a aquella casa, donde os reconciliasteis cuando hubo el problema de Marta. La de los padres de Gustav. Bajáis del coche, Tom te abre la puerta, os dirigís a la puerta y Tom abre la abre, cuando entras te quedas realmente sorprendida. ¿Todo eso lo había hecho él?
Todo estaba lleno de pétalos de rosa, y velas que hacían de lámparas, por todos sitios. Una mesa perfectamente preparada para una cena romántica, el fuego a tierra encendido, había un caminito guiado por velas y con más pétalos de rosas hacia la habitación, era precioso.

Tu: ¿lo has hecho tú?
Tom: sí.
Tu: ¿Cuándo?
Tom: ayer, pero acaba de irse Bill, él ha encendido las velas.
Tu:  es precioso, Tom.
Tom: -te mira y sonríe- ¿cenamos?
Tu: claro –sonríes, te quitas el abrigo y lo dejas en el perchero que había junto a la puerta-.

Os sentáis en la mesa. Y empezáis a comer…

Tom: ¿Qué te ha parecido este año?
Tu: el mejor de mi vida.
Tom: ¿de verdad? –te mira sorprendido y a la vez sonriendo-.
Tu: sí… cuando llegue a Alemania estaba feliz, porque ya sabes, me aleje de toda aquella mierda en España,  cuando te vi en el aeropuerto fue cómo… ¿raro? No lo sé. Yo deje de creer en todo, en la amistad, en el amor, en todo, y en poco tiempo tú me hiciste confiar en ti, eras como prácticamente un desconocido para mi, yo no tenia idea de la existencia de Tokio Hotel, ni de ti, claro. Y en poco tiempo conseguiste hacer que confiará en alguien que no fuese Andreas, al igual que Bill, Georg y Gustav, pero claro mi sentimiento hacía ti no era solo de amistad… cuando dijiste que me querías no podía creer que todo eso fuese real… me has hecho la chica más feliz del mundo con sólo una sonrisa… aun no puedo creer que esto sea real, pienso que en unas horas me levantaré y seguiré en España, con aquella pandilla de imbéciles…
Tom: -sonríe- no te preocupes, que no te levantaras seguirás allí, porque puedo garantizarte que estas aquí, conmigo, y no te dejaré ir, ni que te hagan daño por nada del mundo, eres mi vida ahora, y te quiero de aquí al infinito –enseña su tattoo y sonríe-.
Tu: -sonríes- te amo.

Cuando acabáis de comer tú y Tom vais hacia la habitación, donde había un jacuzzy lleno de pétalos de rosa, con velas alrededor…

Tu: no tengo bikini, Tom –ríes-.
Tom: ¿y eso? –mira hacia la cama donde había un bañador para él y un bikini para ti-.
Tu: -sonríes-.
Tom: si prefieres, nos metemos sin ropa ¿eh? –te mira y mueve la cejas arriba y abajo seguidamente-.
Tu: -ríes- me voy a poner el bikini mejor.

Tu entras al baño y te pones el bikini, y sales. La verdad es que te avergonzabas de tu cuerpo porque no estabas delgada.

Tom: -sabía que no te gustaba tu cuerpo, él ya estaba en bañador- eres preciosa, no te avergüences de ti.
Tu: -vas hacia él y lo abrazas fuerte, sus brazos, su cuerpo, todo él… te hacían sentirte muy protegida-.
Tom: -te corresponde el abrazo- de verdad amor –te da un beso en la cabeza, y de repente te coge como a una princesa y te lleva al jacuzzy-



Aquí otro capítulo, justo lo acababa y me preguntó alguien por Ask que cuando subía HAHAHAHA, espero que os guste y comentéis el capítulo y os suscribáis al blog. Un besaaaaazo y cuidaros♥